Mostrando entradas con la etiqueta aprendizaje.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aprendizaje.. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de julio de 2013

"Es hora de estudiar"



Eira Y. Canales Cosme
eira@casiano.com


Foto: www.planetaellas.com


Enséñales como establecer metas, priorizar y mantenerse organizado en la escuela con las técnicas de estudio apropiadas.

 

  Lo primero que debe aprender un estudiante para ser exitoso en sus clases y año académico es trazar un plan para poder llevar a cabo la meta. Las metas pueden ser tan simples como hacer la tarea en menos tiempo o mejorar las calificaciones, pero todas, por más sencillas que parezcan demandan un conjunto de destrezas y hábitos para   alcanzarlas. A continuación mencionamos algunas técnicas.

Establece  prioridades
Con asistir a las prácticas de soccer, hacer tareas escritas para entregar, sacar tiempo para cenar en familia y ver  televisión la agenda diaria de cualquier niño está más que cargada y ocupada.  Con este panorama aprender a como priorizar asuntos es un reto hasta para los adultos. Para ayudar a adquirir estas destrezas se puede comenzar discutiendo las diversas actividades que tiene pendientes después de clases. Pregúntale al niño: ¿Cómo establece prioridades? Puedes pedirle que haga una lista de las  actividades que le falta por hacer después de clases y  que las acomode en orden de importancia. Permite que sea el  niño quien escoja sus propias prioridades, es lógico que  al  el   hacerlo todo algunas van a tener mejores consecuencias que otras, pero es parte de su aprendizaje.

Indica cuáles son  las reglas del  juego
Pregúntale al niño qué aprendió sobre fijarse metas, esta es la oportunidad de hablar sobre las prioridades diarias en el salón de clases y de ayudar a los estudiantes a hacer metas alcanzables para todas las clases. Una forma simple de explicar la diferencia entre  prioridades y metas es que las prioridades “son deberes que hacer” y las metas “son planes por hacer”.  Pídele que te ayude a  ser una lista de cuáles son las prioridades en el salón.  Por ejemplo: la seguridad y  el aprendizaje. Indícale que escriba metas alcanzables en corto término, luego en un término medio y posteriormente por espacio de un año.

Crea un buen ambiente de estudio
En un núcleo familiar muy concurrido, encontrar un lugar para leer y hacer las tareas  puede ser un verdadero reto. Un lugar tranquilo y organizado puede hacer una gran diferencia al momento de estudiar. Evita factores de distracción. Muchos estudiantes  tienen problemas para  concentrase porque no tienen un ambiente adecuado y están expuestos a muchísimas distracciones.

Haz un plan de estudio
Pídele al niño que cierre los ojos y se visualice a sí mismo estudiando de manera  efectiva. Conversen sobre cuáles serían buenos lugares para  estudiar y en qué momento del día es más apropiado.

La importancia de saber administrar 
Aprender a manejar bien el tiempo es una  herramienta  exitosa tanto  en la casa  como  en la  escuela.   Por tanto, es aconsejable  que  incorpores el uso del calendario y agenda para mantener a tu hijo organizado y con los trabajos al día en todas sus clases. Desarrollar esta destreza le ayudará para toda la vida.



MÁS  HERRAMIENTAS DE ESTUDIOS...


Metas personales
Haz que establezca  metas a corto, medio y largo término y las documente para que se motiven a  alcanzarlas.

Compartir lo aprendido
Pueden hacer folletos con consejitos sobre las técnicas de estudios que prefieren y colocarlos en  el tablón de edictos de la escuela para que otros compañeros se beneficien y motiven a compartir las técnicas que le resultan más efectivas.

Listado de cosas por hacer
El hacer una lista de las actividades y tareas después de clases ayuda a  que  los niños estén concientes del tiempo que invierten en cada actividad  y sean más concienzudos en la manera de dividirlo.





*Fuente: Información  provista por Scholastic.

martes, 16 de julio de 2013

Bienestar y Desarrollo

Redacción Agenda para Mamá


                                  Es tiempo de aprender

 

Así como el lugar de trabajo es para los adultos, la escuela es donde los niños pasan gran parte del tiempo. Por eso, debes escoger un lugar que promueva el aprendizaje y la interacción con los compañeros en un ambiente adecuado y seguro.

Pocas decisiones en la vida de una madre con respecto a su hijo son tan importantes como la selección de un centro de enseñanza. Los criterios más importantes a tener en cuenta al elegir una escuela para tu menor son:
- La filosofía educativa
- El método y la calidad de la enseñanza
- La condición de las instalaciones
- Ubicación y distancia de lugares como: el hogar propio y de los familiares más cercanos, así como el centro de trabajo
- Los costos
- La enseñanza de otros idiomas
- Los horarios y las alternativas de cuidado posterior a las clases
- Las actividades extracurriculares
- La doctrina religiosa, si alguna
- Referencias de conocidos

Cada familia adjudica mayor importancia a algunos criterios sobre otros. Seguramente, habrá algunos que son negociables, mientras que otros no. Sin embargo, es una combinación de todos estos factores lo que debe inclinar la balanza hacia una escuela hasta decidirte por ella finalmente.

Como toda decisión bien informada, debes comenzar temprano la búsqueda de escuelas en el área más conveniente para ti, particularmente si tienes la intención de matricular a tu hijo en el nivel preescolar. Puede que te sorprendas al no encontrar tantas opciones educativas como parece haber, y puede ser desalentador la cantidad considerable de niños que hay para tan solo unos pocos espacios. Dejarlo para última hora tan solo hará que el proceso de trámites, matrícula y planificación del presupuesto sea abrumador.

Sigue estos consejos cuando vayas a evaluar los centros de enseñanza:

- Haz una lista de las posibles escuelas.
- Averigua si tienen páginas en Internet y reúne toda la información que esté disponible.
- Llama a los números de teléfono listados y pregunta acerca de las fechas y horarios de las “casas abiertas” u open houses.
- Haz una lista con los criterios más importantes y, a modo de tabla, marca los que tiene cada escuela para que se te haga más fácil compararlas.
- No dejes de visitar las escuelas que te interesan.

Por otro lado, cuando vayas a hacer la lista de las escuelas posibles, toma en cuenta el carácter de tu niño, sus habilidades y debilidades, y si tiene condiciones de salud o requerimientos especiales. Es necesario que las instituciones que escojas sean compatibles con las características de tu niño.

Una vez hayas reducido tus opciones a cinco escuelas, comienza por ordenar todos los documentos. Entre los requisitos básicos que exigen las escuelas, se encuentran: el examen de ingreso, fotos, entrevistas, una evaluación psicométrica, el número de Seguro Social, el certificado de vacunas y el de bautismo (este último es requerido solo si optas por un colegio católico).

El día tan esperado

Cuídate de no transmitir la ansiedad y la expectativa por el primer día de clases a tu hijo. Aunque está haciendo su incursión en un ambiente desconocido, realmente no tiene mucho por lo cual preocuparse: no tiene con qué compararlo, puesto que nunca ha ido a la escuela. Si lo notas ansioso o con temor, es posible que se haya exagerado un poco la ocasión. No es ir a la escuela la que inspira estas emociones, sino la impresión y la expectativa que tiene de que algo grande está por suceder.

Por esta razón, los padres deben asumir una actitud entusiasta y positiva, pero sin perder la naturalidad. A continuación, algunos consejos:
- Háblale con anticipación de lo que va a encontrar: maestros, nuevos amigos, etc.
- Visita la escuela con tu hijo varios días antes de que empiecen las clases. Si ya sabes cuál será su salón hogar, llévalo para que se familiarice con él y con su maestro.
- Comparte con tu hijo los buenos recuerdos que tienes de la escuela.
- Incorpóralo a la compra de materiales y ropa escolar, e inclúyelo en la toma de decisiones relacionadas.
- Léele algún cuento cuyo protagonista también se inicie en la escuela.
- Llega temprano
- Asegúrate de que tu hijo sabe dónde están los baños, las fuentes de agua, la cafetería y las salidas de emergencia, así como dónde te debe esperar y a qué hora. Cumple con ese acuerdo.
- Si llora ese día, trata de que las despedidas subsiguientes sean más cortas. Es posible que quien necesite consuelo seas tú.
- Pídele que te cuente sobre la escuela cuando lo busques y pregúntale cómo se siente.
- Involúcrate en las actividades de la escuela y permite que la comunidad escolar te conozca y te relaciones con tu hijo.