martes, 12 de marzo de 2013

Estrías del embarazo

Cicatrices de amor prenatal

agendaparamamaDigital/ Por: Amnellys Rivera



Fotos: lolasabe.com
 


Lo que conocemos como estrías del embarazo, son pequeñas marcas que se producen cuando las fibras de colágeno y elastina de la dermis se rompen.
Se manifiestan de diferente color, de acuerdo al tono de la piel de la embarazada. Por ejemplo, las mujeres de piel clara presentan estrías de color rosa, primero; rojo, después y finalmente púrpura. Las estrías en las mujeres de piel morena se oscurecen.

Estas marcas suelen aparecer al final del tercer trimestre del embarazo, es decir, cuando el útero ya ha crecido en proporción al tamaño del feto.

Causas


Las causa más frecuente de la aparición de estrías son las variaciones bruscas en el peso o el tamaño, comunes en la adolescencia, en los embarazos o si hay un aumento importante en el peso corporal. También pueden aparecer como consecuencia de algunas enfermedades caracterizadas por un exceso de hormonas, o también en tratamientos prolongados con corticoides. Pero sobre todo, se dan en la gestación, por lo que se asocian tanto con esta.
El comienzo de las estrías se caracteriza por la aparición de líneas rojizas muy finas que con el tiempo, y si su causa no desaparece, se transforman en gruesas líneas, que pueden tener un tamaño de hasta un centímetro de ancho. Luego se tornan blanquecinas y desaparece el vello de la piel sobre ellas.


Prevención



Para evitar, en lo posible, la aparición de estrías, es aconsejable:
Hidratación- Debes hidratar suficientemente la piel. Bebe dos litros diarios de agua y utiliza cremas hidratantes para el pecho y para el vientre, dos veces al día.

Activar la circulación- La mejor forma de lograrlo es tomar una ducha o baño con agua fría o tibia.

Masajes- Son importantes los masajes en el pecho y en el vientre, mediante masajes circulares, a fin de reactivar la circulación.

• En el abdomen
Apoya una mano sobre la otra y rodea tu vientre con un amplio movimiento circular, ejerciendo una ligera presión.
• En los senos
Rodea tu seno con la palma de la mano desde el exterior hacia el interior, subiendo hacia los hombros.
• En los muslos y caderas
Realiza siempre masajes de abajo hacia arriba, o rotatorios, de la rodilla hacia la cadera, rodeando el muslo, glúteos y cadera.

lunes, 11 de marzo de 2013

Ácido fólico

Desde antes del principio

agendaparamamáDigital/ Por: Amnellys Rivera



Fotos:mamasydramas.blogspot.com



Antes del principio suena a algo que solo un ser sobrenatural puede alcanzar, una capacidad que trasciende el tiempo al que estamos sometidos los mortales. Pero, ¿y si te decimos que es algo que puedes hacer desde antes del principio? Es más, ¿si te decimos que es algo que tienes que hacer antes de que inicie todo, nos creerías? Pues créenos.

Y es que resulta que en la tercera semana de gestación, cuando todavía no sabes que la fecundación tomó lugar, las células resultantes de esta se han organizado en una esfera de tres capas de tejido, la cual se llama la gástrula. De cada capa es que se van a dar todo ese conjunto de milagros que tomarán la forma de los diferentes órganos de un cuerpo humano, y que sostendrán la vida de ese ser. Y la primera de estas partes que se va formando, muy seguido a la formación de la gástrula, es aquella que será en el ser completo el centro de su capacidad de sensación, movimiento y funcionamiento de muchos órganos a lo largo de todo su cuerpo: la médula espinal.

A su ves se formará el cuerpo que la protege, ese conjunto de huesos conocido como la columna vertebral.
Pero para que se dé con bien la formación de la médula es muy necesaria una materia prima, que conocemos como vitamina B9, folacina, o más tradicionalmente como ácido fólico.

Este juega un papel importantísimo en la formación de tejidos. Y de no haber este aumenta enormemente el riesgo de malformaciones en la criatura que podrían hasta cortar su existencia. La más conocida de estas es la llamada espina bífida. Esta es una malformación congénita del tubo neural, caracterizada por el que uno o varios arcos vertebrales no han fusionado correctamente durante la gestación, por lo que la médula espinal se queda sin protección. Esto puede llevar al ser humano que nazca a toda una serie de problemas de salud, incapacitantes y peligrosas.


Y la principal causa detrás de este trastorno es la deficiencia de ácido fólico.
Este se consigue en diversos alimentos, como hortalizas de hojas verdes y oscuras; legumbres, como garbanzos y habichuelas; frutas y jugos de cítricos. Existen también alimentos enriquecidos con este, pero también puede ser ingerido en la forma de suplemento.


El asunto es que no puedes esperar a enterarte que esperas, porque, si no has consumido ácido fólico antes, al momento de saberlo ya puede estar el daño hecho.
Y es por eso que, si eres mujer, y estás en edad reproductiva, debes desde antes del principio estar segura de que has consumido tu dosis debida diaria de ácido fólico (400 µg, o microgramos), preferiblemente en la forma de  suplementos. Para que tengas un principio feliz.

viernes, 8 de marzo de 2013

Fiebre

Una defensa de tu hijo de la cual debes defenderlo

agendaparamamaDigital/Por: Amnellys Rivera



Lo que conocemos como fiebre, hipertermia o pirexia,  o más comúnmente temperatura o calentura, es el aumento temporero de la temperatura del cuerpo. Este se da cuando el organismo es víctima de una infección, aunque también puede darse como parte del cuadro de una enfermedad autoinmune. En el caso de cáncer o HIV pueden considerarse entre los primeros síntomas. Podría ser además una reacción a ciertos medicamentos, o indicativo de condiciones circulatorias, como la tromboflebitis.

El problema es que un aumento excesivo de la temperatura, o por un tiempo mayor del necesario, puede provocar que ese calor que se generó para hacer un bien, termine hasta con la vida de la persona.

En un niño lo que podríamos definir como una temperatura normal oscila alrededor de los 98.6° F (37.0° C) cuando la temperatura se toma por la boca. Las temperaturas rectales (se toman por el recto) usualmente son un grado Fahrenheit mayores que aquellas tomadas por la boca. Entonces, una temperatura normal es más o menos 99.6° F (37.56° C) cuando se toma por el recto. Muchos médicos definen una fiebre como una temperatura oral por encima de 99.4° F (37.44° C) o una temperatura rectal mayor de 100.4° F (38.0° C).


La forma más exacta de tomarle la temperatura a su niño es por la boca o por el recto con un termómetro digital. Si el niño es menor a cuatro años de edad, se recomienda tomar la temperatura rectal; posteriormente se puede tomar por la boca. No se deben utilizar termómetros de mercurio. Este metal líquido, antes tan utilizado en los instrumentos médicos, es terriblemente tóxico para el sistema nervioso, especialmente en los niños, además de ser un gran contaminante para el medio ambiente. Si tienes un termómetro de mercurio, deja de usarlo y consigue uno digital.

No debes envolver al niño previo a tomarle la temperatura. Saldrá más elevada de lo que en realidad está.
Lee bien las instrucciones del empaque para ver si tienes un termómetro oral o rectal. Si es lo segundo, para evitar lastimarle el tejido del área, debes cubrir la punta del termómetro con vaselina. Acto seguido, la introduces media pulgada en el recto, manteniendo el instrumento quieto todo el tiempo que se indique en las instrucciones y remover.
Si se trata de un termómetro oral, este debe permanecer el tiempo indicado quieto, debajo de la lengua.
Debes lavar el dispositivo con agua y jabón.


¿Cuándo combatir la fiebre?



Cuando tu niño está adolorido o si su temperatura supera los 100.2° F (37.89° C) debes entonces darle algún medicamento. Se recomienda darle acetaminofeno, en dosis de niños. Cuánto necesita este depende de su peso y edad. Eso está especificado en el empaque; pero si tienes alguna duda, pregúntale a tu médico. Si no cuentas con acetaminofeno, puedes darle ibuprofeno, previa consulta médica. No le des aspirina si es menor de 18 años. Ciertos niños podrían reaccionar severamente a esta (Síndrome de Reye), tanto que podría causarle la muerte.
No les debes dar más de cinco dosis en un día. Si se trata de un pequeño menor de cuatro meses debes consultarle al pediatra sobre cualquier medicamento que le vayas a dar.
Siempre debes leer todos los rótulos con cuidado, asegurándote que le estás dando al pequeño la cantidad correcta de medicamento.
Si estás utilizando un gotero, llénalo hasta la marca. Para jarabe líquido, usa un dispositivo para medir líquidos (el vasito con rayitas) para asegurarse de que estás dando la dosis indicada. Si no lo tienes a mano, consigue uno en la farmacia.

Debes llamar al médico sí…



• el pequeño tiene menos de tres meses de edad y tiene una temperatura rectal de 100.4° F (38° C) o superior.
• tiene de tres a 12 meses de edad y una fiebre de 102.2° F (39° C) o superior.
• tiene menos de dos años y tiene una fiebre que dura más de 24 a 48 horas.
• tiene una fiebre por encima de 105° F (40.5° C), a menos que baje rápidamente con tratamiento y la persona esté cómoda.
• tiene otros síntomas que sugieren una enfermedad que posiblemente necesite tratamiento, como dolor de garganta, de oídos o tos.
• ha estado teniendo fiebres de manera intermitente hasta por una semana o más, aun cuando no sean muy altas.
• tiene una enfermedad seria, como un problema cardíaco, anemia drepanocítica, diabetes o fibrosis quística.
• tiene un nuevo salpullido o aparecen hematomas.
• tiene dolor al orinar.
• tiene problema con el sistema inmunitario (terapia crónica con esteroides, después de un trasplante de médula ósea o de órganos, previamente le extirparon el bazo, es VIH positivo o le estuvieron tratando un cáncer).

Se debe llamar al 911 si…
• está llorando y no puede tranquilizarse (niños).
• no se puede despertar fácilmente o directamente no despierta.
• parece confundido.
• no puede caminar.
• tiene dificultad para respirar, incluso después de que la nariz está despejada.
• tiene labios, lengua o uñas azules.
• tiene un dolor de cabeza muy fuerte.
• tiene rigidez de nuca.
• se niega a mover un brazo o pierna (niños).
• tiene una convulsión.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Más allá del momentum

La gestación cuando se pasa de los 40 años



AgendaparamamaDigital

¿Qué es envejecer y morir? Pasa el tiempo y como materia, o como toda materia del universo de lo natural, nos deterioramos. Se siguen buscando explicaciónes a ello. Se dice que el material genético finalmente cede antes las invasiones de aquellos agentes que le dañan y va perdiendo piezas, sus cadenas se van haciendo más cortas, y somos como un rompecabezas cercano a una ventana que cada vez que se abre va provocando el extravío de las piezas hasta que se hace indistinguible el paisaje que representaba.
Y es por esto que hay edades para todo, edades a las que se llega y edades que se pasan.


Una mujer que ha pasado los 40 años en muchos casos todavía puede tener hijos. Pero en esta etapa de la existencia, el proyecto de vida no está exento de riesgos.
En diferentes épocas de la historia humana la edad en la que suelen las parejas reproducirse cambian. Cuando  se dio el gran Baby Boom entre 1946 y 1964 las edades promedio estaban entre los 20 y 30 años. Entre los 70 y los ochenta la edad fue aumentando, porque las parejas comenzaron a entrar en otras consideraciones previas a “otorgarse el permiso” para encargar.

Ahora vivimos tiempos de casos extremos. Crecen las cifras de los demasiado jóvenes, que entre pobre supervisión y una gran invasión de sexo por todas las vías de comunicación se hacen pobres antes de desarrollar las herramientas para una crianza eficaz. Por otro lado, en la creciente crisis y polarización económica (ricos más ricos, pobres más pobres), muchos posponen una y otra vez la llegada de los hijos, hasta llegar a esa raya donde si no despegaste jamás lo hiciste. También están los que rehacen su vida sentimental y recomienzan la crianza.
 

Cuidar más la “fábrica”



Claro, en esta etapa el cuerpo puede ya presentar ciertos trastornos, como la hipertensión arterial, la diabetes, el alto colesterol, las alteraciones en las funciones tiroideas, y cambios en el metabolismo que podrían llevar problemas de peso.

De hecho, según un estudio realizado en Israel, las mujeres que quedan embarazadas después de los 45 años pueden ser hasta tres veces más propensas que las mujeres más jóvenes a desarrollar diabetes e hipertensión durante el embarazo. Además, son más altos sus números  parto prematuro y de placenta previa (que obstruye el canal de parto).

Casi dos de cada cinco madres mayores tuvo a su bebé antes de la semana 37 de gestación (un embarazo normal dura 40 semanas). Un 80% de las madres necesitó de cesárea. Además, fueron más propensas a tener fiebre y hemorragias graves posparto.

Ellas y sus bebés necesitaron una hospitalización más prolongada y fue más común el ingreso de los bebés en cuidado intensivo pediátrico.

Lo bueno es que existen diversas tecnologías que pueden ayudar a diagnosticar una afección o bien, prevenir su aparición antes del embarazo. Y es que una mujer de más de 40 está amenazada por trastornos tales como la preeclampsia (hipertensión inducida por el embarazo) y diabetes gestacional, lo que podría provocar partos prematuros, así como criaturas de bajo peso.
También, a medida que pasa el tiempo para decidirse por la procreación aumentan las posibilidades de que un niño nazca con Síndrome de Down.
 

Previniendo complicaciones


Cuando una mujer ha rebasado la edad de 40 años, es vital que se someta a un completo control prenatal, y que cumpla al dedillo las instrucciones del médico. Esto debe incluir desde la alimentación pasando por la actividad física y los estilos de vida hasta un sólido balance de mente, que involucra, por supuesto, a la pareja, clave en el logro de una gestación exitosa a esta edad.

Es importante también el asesoramiento genético y diferentes pruebas destinadas a la prevención de males congénitos en la criatura. Para ellos existen varias pruebas de diagnóstico prenatal, como ecografías, marcadores bioquímicos, amniocentesis y biopsia coriónica. Algunos de estos no son en lo absoluto invasivos, y otros llegan a implicar riesgos, sólo opta por estos si la situación lo amerita.
Se trata de algo posible, y aunque sea riesgoso, con el debido cuidado se pueden controlar los peligros que amenacen tanto a la madre como a la criatura.
Claro, esto necesita de disciplina, de gran entrega, pero así debería ser con toda vida.

lunes, 4 de marzo de 2013

Niños sin violencia, adultos de paz

Librando a los pequeños de maltrato, abuso y exposición a este mal social.


agendaparamama:DIGITAL

Fotos: Unicef

Con frecuencia, Puerto Rico es estremecido por noticias de niños que mueren o son gravemente dañados por la violencia. Lo cierto es que más que resolver un caso es evitar aquello que les asesina, rápida o lentamente, la violencia a la que están tan condenados, y de la que deben salir: el maltrato.
Lo que podríamos definir como maltrato se puede subdividir en:
• Maltrato físico- Acción no accidental de algún adulto que provoca daño físico o enfermedad en el niño, o que le coloca en grave riesgo de padecerlo como consecuencia de alguna negligencia intencionada.

• Abandono físico- situación en que las necesidades físicas básicas del menor, (alimentación, higiene, seguridad, atención médica, vestido, educación, vigilancia...), no son atendidas adecuadamente por ningún adulto del grupo que convive con él.
• Abuso sexual- Cualquier clase de placer sexual con un niño por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista un contacto físico (en forma de penetración o tocamientos) para considerar que existe abuso sino que puede utilizarse al niño como objeto de estimulación sexual, se incluye aquí el incesto, la violación, la vejación sexual (tocamiento/manoseo a un niño con o sin ropa, alentar, forzar o permitir a un niño que toque de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin contacto físico (seducción verbal, solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño para obtener gratificación sexual, realización del acto sexual en presencia de un menor, masturbación en presencia de un niño, pornografía...)

• Maltrato emocional- Conductas de los padres o cuidadores tales como insultos, rechazos, amenazas, humillaciones, desprecios, burlas, críticas, aislamiento, atemorización que causen o puedan causar deterioro en el desarrollo emocional, social o intelectual del niño.• Abandono emocional- Situación en la que el niño no recibe el afecto, la estimulación, el apoyo y protección necesarios en cada estadio de su evolución y que inhibe su desarrollo óptimo. Existe una falta de respuesta por parte de los padres/madres o cuidadores a las expresiones emocionales del niño (llanto, sonrisa,...) o a sus intentos de aproximación o interacción.• Maltrato institucional: Se entiende por malos tratos institucionales cualquier legislación, procedimiento, actuación u omisión procedente de los poderes públicos o bien derivada de la actuación individual del profesional que implique abuso, negligencia, detrimento de la salud, la seguridad, el estado emocional, el bienestar físico, la correcta maduración o que viole los derechos básicos del niño y/o la infancia.

Las huellas de la violencia


Diversos estudios han relacionado el maltrato a menor con depresión, abuso de sustancias, trastornos alimentarios y comportamientos sexuales de alto riesgo, a su vez relacionados con algunas de las principales causas de muerte, como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Y no hay que decir que niños que reciben violencia, la repartirán como una herencia en el futuro.

 

¡Evítalo!



Hay cosas que se pueden hacer para librar a los niños del ciclo de violencia, y hacer de ellos adultos de paz. El maltrato puede evitarse:
• Reduciendo el uso nocivo del alcohol y las drogas durante el embarazo
• Reduciendo los embarazos no deseados
• Mejorando el acceso a servicios de atención prenatal y posnatal de gran calidad
• Haciendo que los hogares de los niños con alto riesgo de sufrir malos tratos sean visitados por las entidades de asistencia social pertinente
• Educando a los padres en materia de desarrollo infantil, métodos disciplinarios no violentos y capacidad de resolución de problemas.
• Integrando a los niños pequeños en programas de enriquecimiento preescolar que les den una iniciación educativa
• Proporcionando formación en materia de aptitudes para la vida
• Ayudando a los adolescentes de alto riesgo a que completen su escolarización
• Reduciendo la disponibilidad del alcohol a través de la promulgación y aplicación de leyes sobre licencia de venta, imposición fiscal y precios de las bebidas alcohólicas
• Limitando el acceso a las armas de fuego
• Teniendo monitoreado el contenido televisivo, impreso y digital al que está expuesto. Y es que está probado que la exposición a la violencia en los medios puede ser causa de conductas violentas,
además de inseguridades y miedos.
• Así podemos todos juntos hacer un ambiente en armonía, libre de tragedias ocasionadas por violencia.

martes, 11 de diciembre de 2012

Gemelos


Madre por partida múltiple

AgendaDigital
por Elizabeth Santiago Berríos

Ciertamente, la inmensa alegría que causa la noticia de un embarazo para una mujer deseosa de convertirse en madre adquiere otras dimensiones cuando le anuncian que se trata de uno múltiple.

Foto: julialetosa.es
La alegría se mezcla con una serie de interrogantes, inquietudes e incluso temor, pues necesariamente implica una mayor preparación y la espera se torna más compleja. La noticia no solo tiene un impacto a nivel emocional o psicológico, sino en el aspecto económico.

“Lo único que pensaba era: ‘¿Cómo lo voy a hacer!’”, exclamó Ivelisse Soto, al describir su reacción ante la noticia de que serían, no dos, como le habían indicado, sino tres los hijos que tendría.

Ivelisse no tuvo reparos en admitir lo difícil que ha sido y sigue siendo la experiencia, lo cual se evidenció a las 19 semanas de embarazo, tiempo desde el cual estuvo recluida en el hospital hasta el parto. Sin embargo, la franqueza que muestra al contar su historia está constantemente salpicada de satisfacción y mucho humor, características que sin duda la ayudan en la crianza de los trillizos, dos idénticos y uno fraterno.

Identificar recursos

Según esta madre primeriza, una de las primeras tareas que tienen que abordar los futuros padres es identificar los allegados que pueden prestarles ayuda, particularmente durante el primer año, que es el más difícil. Esto significó tener a su disposición a los padres de ambos, es decir, los abuelos de los niños.

“El primer año fue bien fuerte porque había que velarlos más. Ahora no hay que cargarlos tanto porque pueden caminar solos y se agarran de las manitas”, narró. A pesar de que matriculó a los niños en un centro de cuidado al año y medio, tuvo que posponer por tiempo indefinido el regreso a su empleo, pues es necesario llevarlos a distintas citas médicas, debido a algunas enfermedades que padecen, como el asma.

Por otro lado, para Glendaly Feliciano, quien es madre de cinco niños, entre estos, dos parejas de gemelos, la tarea ha sido mucho más ardua porque sus familiares viven lejos. Cuando los primeros gemelos tuvieron la edad requerida, los matriculó en un centro Head Start, y una de las abuelas ha ayudado con el cuidado de la segunda pareja.

Embarazo de alto riesgo

Foto: ngeespanol.com
Un embarazo múltiple es de alto riesgo. Por esta razón, las visitas al médico son más regulares. Por lo general, el riesgo más grande asociado con este tipo de embarazos es un parto prematuro o antes de las 37 semanas. Casi la mitad de los gemelos nace de forma prematura y este riesgo aumenta cuando se trata de un embarazo múltiple de orden superior, es decir, cuando se detectan más de dos fetos.

De igual forma, a mayor número de bebés en el útero, mayor la probabilidad de que sea un parto por cesárea. Este fue el caso de Ivelisse. Los esfuerzos de los encargados de su atención se concentraron más bien en atrasar lo más posible el parto, hasta que finalmente concibió a las 27 semanas.

Una vez tuvo a sus hijos, estos pasaron a la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal. Además de la dificultad que ya suponía no tenerlos con ella una vez salió del hospital, Ivelisse tenía que viajar desde su residencia en Vega Baja a San Juan, aún en plena recuperación de la intervención quirúrgica, para lactar a sus hijos y, encima, quedarse en el área metropolitana hasta la tarde para la segunda visita.

Así estuvo durante tres meses, hasta que el último de sus hijos fue dado de alta. A partir de ese momento, cambió a la leche de fórmula, una distinta para cada bebé, debido a que no todos asimilaban la misma de forma favorable. Glendaly también lactó a los bebés durante los primeros tres meses.

Clave la rutina

Una de las interrogantes más comunes relacionadas con la crianza de hijos producto de un mismo embarazo es si hay una especie de acoplamiento o ajuste entre ellos en términos de los horarios en que requieren alimentos o dormir.

Para Ivelisse, este ajuste no se dio espontáneamente, sino que tuvo que establecer desde muy temprano una rutina que lograra tres propósitos principales: primero, satisfacer la necesidad de todos; segundo, que esas atenciones no se dieran de forma simultánea; y, por último, que no se traslaparan con otras. Esto fue particularmente efectivo para cuando requerían alimentación cada tres horas.

La joven madre sigue implementando esta rutina, pues, al tratarse de niños, lo emulan todo y, “si uno no está comiendo y está dando vueltas, los otros no comen”, dijo. Por esta razón, “cuando es hora de comer, tienen que sentarse los tres a la mesa y, cuando es hora de dormir, tengan o no sueño, tienen que irse los tres a la cama”. Otra práctica que fomentó fue acostarlos a las 7:00 p.m. Ahora que los niños tienen 2 años, la aumentó una hora, lo que le permite tiempo para compartir con su esposo cuando llega de trabajar.

De hecho, es consciente de que, a pesar de todo el tiempo que consume atender a los niños, estos no deben acaparar toda la atención de los padres y por ello considera esencial sacar momentos para compartir en pareja. “Tratamos por lo menos una vez al mes de salir en pareja. Hay que buscar la manera y el tiempo”, señaló.

Para Glendaly, lo más difícil fue precisamente establecer una rutina. “Es clave tener tolerancia, respirar, no entrar en pánico”, para poder manejar las reacciones en cadena que consideró son muy comunes en estas situaciones. “Lloraban a la vez, todos tenían hambre a la vez y, como comían más o menos a la misma hora, también hacían sus necesidades al mismo tiempo”.

 “Lo más importante es tener la casa organizada: tener los pañales en un lado, saber dónde están los zapatos, la ropa, las sábanas, para que, cuando los bañes, sea cuestión de ponerle la ropa a uno y seguir con el otro”, puntualizó Glendaly.

La individualidad y el cariño

Otra curiosidad que a menudo se tiene en cuanto a los hijos de embarazos múltiples es si hay grandes diferencias entre sus personalidades. Ivelisse explicó que, en el caso de sus hijos, estas diferencias son muy marcadas, tanto en los gustos como en el carácter: “A uno le gustan los camiones y los carros; a otro, las pelotas; y al otro, ver televisión, mientras que uno es cariñoso, otro es independiente; y el otro, travieso”.

“Cuando eran más pequeños, la interacción era más fácil, pero ahora surgen los celos y la competencia. Por eso, cojo a cada uno un ratito y le dedico tiempo a cada uno”, contó. De hecho, la individualidad es algo que promueve y enfatiza en la relación no solo entre padres e hijos, sino entre los demás familiares y los niños. “Se lo hice saber a toda la familia. No deben decir: ‘Llegaron los trillizos’, porque cada uno es un individuo”, dijo Ivelisse sobre Ricardo Andrés, Adrián José y José Arnaldo.

Glendaly, por su parte, ha fomentado el cariño entre ambas parejas de gemelos (de 1 año y 10 meses, y de 10 meses), así como entre unos y otros, y a la vez con su hermana mayor, quien tiene 4 años. “Los gemelos grandes se abrazan; si están llorando, se consuelan, se dan besos. Lo importante es lograr que se quieran mucho, que no haya una guerra de poder”, explicó.

En cuanto a la interacción de la niña mayor con sus hermanos menores, Glendaly comentó: “Ella es bien madura. A veces baja al nivel de ellos, trata de llorar como ellos, pero muy poco. Ella ayuda a buscar las cosas de ellos, les pone el bobo; si la botella está preparada, se las da; me ayuda a bañarlos”.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Mascota

Te presento a leoncito, una mascotita que nos encontramos hoy...pasa tu mouse o haz CLICK sobre él o pulsa la palabra MORE para que lo alimentes y por supuesto preséntaselo a tu tesorito!